El estudio detrás de cada defensa
No somos un bufete más. Somos un estudio boutique que toma pocos casos para entregarse por completo a cada uno: tesis clara, prueba ordenada y un socio que responde con su nombre.
Fundado para litigar de otra manera
Alegada & Asociados nació en 2007, cuando Isidora Alegada dejó la práctica en un gran estudio para abrir uno propio con una idea incómoda: que un litigio relevante no se gana en volumen, sino en profundidad. En lugar de acumular causas, decidió tomar pocas y conducir cada una personalmente, expediente en mano y con la verdad por delante.
Casi dos décadas después esa convicción sigue intacta. Hemos representado a empresas familiares, inmobiliarias, constructoras y grupos económicos en disputas que definían su futuro, y crecimos sin convertirnos en una fábrica de juicios. Seguimos siendo un estudio pequeño por elección: el tamaño justo para que un socio conozca su caso de memoria y nadie quede atendido por una planilla.
La estrategia antes que la sala
Para nosotros un juicio se gana o se pierde mucho antes de la primera audiencia. Por eso empezamos por entender el caso en su totalidad —los hechos, los contratos, los plazos y, sobre todo, lo que el cliente realmente necesita— y recién entonces construimos la tesis. No improvisamos en estrados: llegamos con un plan escrito, anticipando las defensas del contrario y con la prueba ordenada para sostener cada afirmación.
- Pronóstico honesto antes de demandar: le decimos si conviene litigar o transar
- Una tesis sólida desde el primer escrito, no parchada sobre la marcha
- Comunicación directa con el socio en cada hito relevante de la causa
- Honorarios pactados por escrito, sin sorpresas a mitad del juicio
Lo que no negociamos
Tres principios sostienen cada decisión del estudio. No son una declaración de buenas intenciones: son la forma concreta en que trabajamos.
Verdad ante todo
Le decimos lo que necesita oír, no lo que quiere oír. Un pronóstico honesto desde el primer día vale más que una promesa que no podremos cumplir en estrados.
Rigor sin atajos
Cada escrito se trabaja con la misma exigencia que pondríamos ante la Corte Suprema. Estudiamos el detalle que el contrario pasa por alto, porque ahí suele estar el caso.
Cercanía real
Quien firma sus escritos es quien lo recibe, lo llama y lo acompaña a la audiencia. Sin equipos anónimos ni asuntos delegados: trato directo con el abogado que decide.
Conozca al estudio que defendería su caso
Agende una reunión confidencial con un socio. Escuchamos su asunto, le entregamos un pronóstico realista y, si lo tomamos, le explicamos exactamente cómo lo conduciríamos.