Áreas de práctica
Hacemos derecho laboral y nada más. Por eso conocemos al detalle cada conflicto entre un trabajador y su empresa, y sabemos exactamente cómo recuperar lo que te corresponde.
Seis materias donde no aceptamos que te paguen de menos
Cada caso laboral tiene su propia estrategia, sus plazos y sus números. Estas son las áreas en las que concentramos toda nuestra fuerza, siempre del lado del trabajador y nunca de la empresa.
Despido injustificado e indebido
Cuando te echan sin una causa real, invocando una causal falsa o sin respetar el procedimiento, la ley te protege. Demandamos para que el tribunal declare el despido injustificado y la empresa pague la indemnización con sus recargos legales, además de todo lo que quedó pendiente en el finiquito.
- Despido por "necesidades de la empresa" que en realidad no existen.
- Causales de caducidad mal aplicadas: faltas inventadas o sin prueba.
- Cálculo del recargo del 30%, 50% u 80% según la causal invocada.
- Despido nulo (Ley Bustos) cuando hay cotizaciones impagas.
Tutela de derechos fundamentales
Tu trabajo no te quita derechos como persona. Cuando la empresa vulnera tu dignidad, tu privacidad, tu integridad o te discrimina, el procedimiento de tutela permite reparar ese daño y obtener una indemnización adicional de entre seis y once meses de remuneración, aparte de lo que te corresponda por el despido.
- Discriminación por edad, género, embarazo, salud o sindicalización.
- Vulneración de tu honra, intimidad o libertad de expresión.
- Represalias por reclamar tus derechos o por declarar como testigo.
- Indemnización especial de 6 a 11 remuneraciones por la lesión.
Autodespido (despido indirecto)
No siempre hay que esperar a que te echen. Si tu empleador incumple gravemente el contrato —no te paga, no cotiza o te maltrata— puedes ponerle término tú mismo y exigir las mismas indemnizaciones que en un despido injustificado. El paso es delicado y los plazos son estrictos: por eso te decimos con franqueza si tu caso califica antes de mover ficha.
- Sueldos atrasados o pagados de forma incompleta de manera reiterada.
- Cotizaciones de AFP, salud o seguro de cesantía sin enterar.
- Maltrato, acoso o cambios unilaterales que afectan tu trabajo.
- Redacción de la carta de autodespido y prueba que la respalda.
También peleamos por estas tres
Dinero que quedó impago, salud dañada en el trabajo y conductas que nunca debieron ocurrir. En las tres tienes derechos, y en las tres los hacemos valer.
Cobro de finiquito y prestaciones
El finiquito no es voluntario: es una obligación. Si no te lo pagaron o te lo calcularon por menos, recuperamos cada peso que la empresa dejó pendiente, con sus reajustes e intereses.
- Finiquito impago, firmado bajo presión o mal calculado.
- Vacaciones proporcionales y feriado pendiente no liquidados.
- Horas extraordinarias trabajadas y nunca pagadas.
- Cotizaciones previsionales y de salud adeudadas.
Accidentes del trabajo y enfermedades profesionales
Si te accidentaste o enfermaste por causa o con ocasión de tu trabajo, tienes cobertura garantizada. Reclamamos ante la mutualidad y demandamos a la empresa cuando hubo negligencia o falta de medidas de seguridad.
- Calificación del origen laboral del accidente o la enfermedad.
- Pago de subsidios, indemnizaciones y pensiones que correspondan.
- Demanda por daño moral y lucro cesante ante negligencia patronal.
- Reclamos por falta de capacitación o de elementos de protección.
Acoso laboral y sexual
El acoso laboral y el acoso sexual son ilegales y no tienes por qué soportarlos. Te acompañamos durante todo el proceso con reserva total, reunimos la prueba y exigimos la sanción y la reparación que la ley contempla.
- Denuncia interna y ante la Inspección del Trabajo con tu respaldo.
- Resguardo de tu identidad y acompañamiento durante la investigación.
- Acciones de tutela cuando el acoso vulneró tus derechos fundamentales.
- Indemnización y término del contrato con responsabilidad de la empresa.
¿Tu caso no aparece en la lista?
Negociación colectiva, fuero maternal o sindical, contratos a honorarios mal usados, término de faena: si tu conflicto es laboral, lo revisamos. Cuéntanos qué pasó y te decimos sin costo si tienes caso.
- Defensa de fuero maternal, parental y sindical.
- Reconocimiento de relación laboral encubierta tras un "honorario".
- Despidos por necesidades de la empresa en obra o faena.
- Orientación clara antes de que se te venza el plazo para reclamar.
Una misma estrategia para cualquier área
No importa si tu problema es un despido, un finiquito o un accidente: trabajamos siempre con el mismo método ordenado, sin tecnicismos y con números sobre la mesa.
Revisamos los hechos
Escuchamos tu historia y estudiamos tu contrato, liquidaciones, finiquito y mensajes. Definimos qué pasó realmente y qué derechos están en juego.
Calculamos lo que te deben
Ponemos números concretos: indemnizaciones, recargos, prestaciones impagas y la indemnización por tutela si corresponde. Sabrás cuánto perseguir y por qué.
Reclamamos y demandamos
Presentamos el reclamo en la Inspección del Trabajo y, si la empresa no responde, demandamos en el Juzgado Laboral. Tú solo firmas; el resto lo llevamos nosotros.
Negociamos o vamos a juicio
Buscamos el mejor acuerdo posible y, si no es justo, llevamos el caso hasta la sentencia. El objetivo no cambia: que recuperes todo lo que te corresponde.
Lo que más nos preguntan sobre estas áreas
Respuestas claras y directas. Si tu duda no está aquí, escríbenos por WhatsApp y te la resolvemos sin compromiso.
Los plazos laborales son cortos. Como regla general tienes 60 días hábiles desde el despido para reclamar judicialmente, plazo que se suspende si presentas un reclamo en la Inspección del Trabajo, con un tope de 90 días hábiles. Para el cobro de prestaciones el plazo puede ser mayor, pero conviene actuar de inmediato: mientras antes nos contactes, más fuerte llega tu caso.
La primera evaluación es gratis y sin compromiso. Trabajamos con honorarios pactados por resultado: si tomamos tu caso, nuestro pago sale de lo que efectivamente recuperamos para ti. No te pedimos dinero por adelantado y, si no recuperamos nada, no pagas honorarios. Todo queda por escrito antes de empezar.
En muchos casos, sí. Si firmaste bajo presión, si el finiquito está mal calculado o si no fue ratificado ante un ministro de fe (notario, Inspección del Trabajo o sindicato), puede impugnarse total o parcialmente. Incluso un finiquito firmado deja a salvo las cotizaciones impagas. Tráenos el documento y te decimos qué se puede reclamar.
El despido injustificado discute si la empresa tenía o no una causa legal para echarte, y persigue la indemnización con sus recargos. La tutela va más allá: se aplica cuando el despido o el trato vulneró un derecho fundamental —discriminación, dignidad, represalias— y da derecho a una indemnización adicional de 6 a 11 remuneraciones. En la primera reunión definimos cuál de las dos vías protege mejor tu caso.
Si tu empleador no te paga, no cotiza o te maltrata, puedes recurrir al autodespido o despido indirecto: tú pones término al contrato y exiges las mismas indemnizaciones que en un despido injustificado. Es un paso serio y de plazos estrictos, por eso lo evaluamos a fondo antes de dar cualquier aviso, para que des el paso con respaldo y prueba suficiente.
Cuéntanos qué pasó y te decimos qué se te debe.
Sea cual sea tu área, una sola consulta basta para saber si tienes caso y cuánto podrías recuperar. La primera evaluación es gratis y no pagas honorarios si no recuperamos nada por ti.